Muchas veces alguna situación conflictiva del orden de lo reacional, una crisis vital o un conflicto intrapsíquico provocan alteraciones en el proceso de aprender.
Esto lo comprobamos en nuestra práctica cuando observamos a un niño/a con su atención puesta en otra cosa que no es lo escolar propiamente. Vulgarmente, decimos que tiene su cabecita ocupada con otra cosa. Muchas veces, situaciones difíciles de tramitar impiden que la energía psíquica del niño/ a se disponga para el momento de aprender.
Ejemplos de ello son:
- Duelos
- Situaciones de pérdida
- Conflictos de la pareja parental
- Cambios (mudanzas, cambios de escuela, etc.)
- La llegada de un hermano
- Carencias afectivas y económicas
- Patologías psíquicas (fobias, depresión infantil, etc.)
Por tal motivo, hay que considerar los distintos aspectos que le impiden a un niño aprender antes de caer en los rótulos o generalizaciones, que más que favorecer la intervención docente la obstaculizan.
El abordaje interdisciplinario, para dilucidar las necesidades educativas especiales es fundamental en estos casos.
DEJE SU OPINIÓN Y COMPARTA EXPERIENCIAS AL RESPECTO.
"Experiencias con niños con trastornos de atención e hiperkinesia"
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19 de noviembre de 2009
2 de octubre de 2009
Escuelas de Recuperación.
Aquellos niños que por diversas razones no pueden asistir a la escuela habitual son derivados por equipos especializados a las escuelas de recuperación de la ciudad de Bs. As. Son alumnos con necesidades educativas especiales con edades comprendidas entre los 6 y los 14 años.
Ahora bien, cuando hablamos de N.E.E. no podemos dejar de lado el contexto en el cual estas se presentan.
Habiendo transcurrido como docente en distintos distritos de la ciudad, me atrevo a decir que las necesidades educativas especiales abarcan un amplio espectro. Generalmente, se tiende a pensar en niños con dificultades. Sin embargo, cabe poner de manifiesto que todos los niños en edad escolar requieren de necesidades educativas especiales por el solo hecho de ser distintos.
Sucede que la institución escolar siempre tendió a la homogeneidad. Si no podemos preguntarnos qué sucede con los niños superdotados o superestimulados.
La escuela de recuperación debe afrontar a diario diferentes problemáticas que están totalmente alejadas de los llamados problemas de aprendizaje (que se expresan generalmente como manifestación de otra problemática subyacente).
El docente, se siente por momentos desvalido de recursos para abordar situaciones que lindan más con lo social, lo emocional, lo familiar o vincular, etc.
En la escuela en la que me desempeño actualmente, un alto porcentaje del alumnado se encuentra medicado; otro tanto, proviene de familias disfuncionales, con situaciones de violencia, con díagnósticos dudosos. Son niños desbordados, emocionalemente vulnerables, violentos.
Por tal motivo, el rol del maestro como aquel que enseña y comparte sus conocimientos pasa a ser el de contenedor de niños y padres.
¿Cómo trabajar entonces ante la diversidad?
¿Habrá que modificar nuestro accionar dentro de las aulas?
¿Posicionarnos de manera diferente frente a las necesidades de los niños?
Ahora bien, cuando hablamos de N.E.E. no podemos dejar de lado el contexto en el cual estas se presentan.
Habiendo transcurrido como docente en distintos distritos de la ciudad, me atrevo a decir que las necesidades educativas especiales abarcan un amplio espectro. Generalmente, se tiende a pensar en niños con dificultades. Sin embargo, cabe poner de manifiesto que todos los niños en edad escolar requieren de necesidades educativas especiales por el solo hecho de ser distintos.
Sucede que la institución escolar siempre tendió a la homogeneidad. Si no podemos preguntarnos qué sucede con los niños superdotados o superestimulados.
La escuela de recuperación debe afrontar a diario diferentes problemáticas que están totalmente alejadas de los llamados problemas de aprendizaje (que se expresan generalmente como manifestación de otra problemática subyacente).
El docente, se siente por momentos desvalido de recursos para abordar situaciones que lindan más con lo social, lo emocional, lo familiar o vincular, etc.
En la escuela en la que me desempeño actualmente, un alto porcentaje del alumnado se encuentra medicado; otro tanto, proviene de familias disfuncionales, con situaciones de violencia, con díagnósticos dudosos. Son niños desbordados, emocionalemente vulnerables, violentos.
Por tal motivo, el rol del maestro como aquel que enseña y comparte sus conocimientos pasa a ser el de contenedor de niños y padres.
¿Cómo trabajar entonces ante la diversidad?
¿Habrá que modificar nuestro accionar dentro de las aulas?
¿Posicionarnos de manera diferente frente a las necesidades de los niños?
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